CAMPEONATO DE CANTO DE LA COMUNIDAD DE MADRID
El pasado Domingo 7 de mayo, asistimos al Concurso de canto de la Comunidad de Madrid celebrado este año en el barrio de San Blas, en el que la asistencia masiva de aficionados al silvestrismo está siempre asegurada, debido a la gran expectación que ofrecen este tipo de concursos en la Comunidad, reuniéndose allí los pájaros mejor clasificados de cada peña de la Comunidad de Madrid. Nada más llegar, paramos a tomar un café en un bar cercano a las instalaciones donde se celebraba el concurso, y entre cafés, churros y alguna copichuela mañanera, ya se podía sentir el ambiente del silvestrismo, en el que cada pajarero cuenta o manifiesta las dotes canoras de sus ejemplares. El sitio elegido era un terreno del Canal de Isabel II, de forma rectangular, y bastante amplio; existían dos zonas claramente definidas, una vallada donde enjuiciaban los pájaros, y otra zona de espera con bastante sombra y arboleda a su alrededor, donde los concursantes esperaban impacientes su turno. En esta ultima zona había una serie de puestos donde se vendían todo tipo de accesorios dedicados al silvestrismo, pero uno de los que más no llamó la atención fue el de Pedro Luis García Aldea especializado en esculturas relacionadas con la ornitología y la cetrería (tfno 629466117).

Bajo estas líneas queda reflejada la amplitud de la que gozan los jueces para puntuar a los ejemplares.



Aficionados esperando su ronda para concursar.

Los aficionados siguen expectantes a todas las puntuaciones.
También hubo algún que otro stand representando a las peñas, como es el caso de la asociación El Verdecillo de Alcobendas, a la que pertenecen muchos de nuestros colaboradores.

Y aquí tenemos la planilla de uno de los campeones, en este caso es el 1º PREMIO de canto con Jilguero limpio, propiedad de Juan Carlos Penedo, gran especialista en la modalidad de Jilguero limpio.

Hace falta mucho trabajo y conocimientos para conseguir ejemplares con este tipo de puntuaciones, por eso la constancia y la dedicación es la base fundamental a la hora de educar pájaros, a parte, cómo no, de gozar de un buen oído.