CETRERÍA. CRÍA DE AVES RAPACES EN CAUTIVIDAD.
El primer paso para adquirir un ave rapaz para la práctica de la cetrería es asesorarse, si no se tiene la suficiente experiencia, en alguna asociación de cetrería, bien de la propia comunidad donde se reside o bien en la asociación nacional, que le informará de la situación actual de la cetrería en toda España y los pasos a seguir.

El segundo paso para adquirir un ave de caza es el de dirigirse a los centros especializados de cría en cautividad y reservar con unos meses de antelación el ejemplar que hayamos elegido.
En estas granjas se reproducen el cien por cien de las rapaces utilizadas hoy en día en cetrería y aunque la cría en cautividad en nuestro país es un fenómeno relativamente reciente, cada año se crían más aves en España y esto es debido a que muchos cetreros convencidos de que este es el futuro de la cetrería, cruzan sus mejores aves de caza consiguiendo así crear especies que hasta hace unos años resultaban imposibles.
La cría en cautividad no es nada sencilla debido a que estamos hablando de especies salvajes y que necesitan una serie de condiciones para poder reproducirse.
La mayoría de las aves rapaces alcanzan la madurez sexual a parir del tercer año de vida, aunque algunas especias la alcanzan el primer año.
Para criar aves de presa se tienen dos opciones:
1ª Seleccionar una pareja, volarles y cazarles juntos para que se emparejen con los años, se reconozcan como pareja estable y se reproduzcan por cópula natural.
2ª La inseminación artificial, ésta se realiza con hembras troqueladas o criadas a mano por el hombre, al cual reconocen como un congénere, así se dejan estimular por él y llegan a ovular, en este momento es en el que se insemina a la hembra con el semen de un macho de su especie o de otra con la que se pretenda hibridar.
En cuanto a la hembra pone los huevos, se les deja diez o doce días, para que los “arranque” y acto seguido se pasan a la incubadora o a la gallina, hasta que nacen los pollos, los cuales son alimentados por el hombre hasta los diez días de edad ,momento en el cual son pasados a las cámaras de cría donde serán alimentados por las hembras o nodrizas.
En las granjas se retiran las primeras puestas de las aves rapaces para que vuelvan a poner, lo que recibe en nombre de “puesta de reposición” sacando así en doble de pollos que cualquier pareja del campo.
Las especies más difíciles criar, son los azores y los gavilanes, debido a su agresividad.
Por otro lado, las rapaces nocturnas y los halcones son mucho más dóciles para este tipo de cría, la cría en cautividad.
Sin duda alguna, la mayor satisfacción de un cetrero es salir a cazar con un pájaro criado por el mismo en su propia casa, entrenado para la caza en su propio coto y que algún día pueda seguir criando esos pollos que continuaran llenando de cetrería nuestros campos para que nadie pueda acusarnos nunca mal intencionadamente de la extinción de las especies utilizadas en cetrería.